Venus
OPEAL, un proyecto del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga, hace seguimiento permanente a la situación geopolítica, económica, medioambiental y de seguridad de la región así como a la coyuntura de seguridad y la política exterior colombiana.


Resultado de imagen para logo infobae

El último domingo el gobierno cubano de Raúl Castro detuvo a más de 60 manifestantes durante una marcha en La Habana por el tercer aniversario de las muertes del fundador del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL), Oswaldo Payá, y de Harold Cepero.

La denuncia fue realizada por Berta Soler, líder de las Damas de Blanco. Entre los detenidos, 40 formaban parte de ese movimiento, y los otros 27 eran opositores que se habían unido a la movilización.

"Hubo mucha brutalidad en el acto de repudio y la detención que sufrimos y nos liberaron en lugares distantes a nuestras viviendas", denunció Soler a la prensa internacional, según consigna ACI Prensa.

"Me detuvieron al salir de mi casa, me llevaron hasta las afueras de la ciudad", relató el reportero Lázaro Yuri Valle. Su colega Agustín López manifestó a la prensa internacional que también fue detenido cuando salía de su domicilio.

El objetivo de los agentes castristas era que no llegaran a la iglesia de Santa Rita.

Ángel Santiesteban, el escritor recientemente excarcelado, fue testigo de las violentas detenciones llevadas a cabo el último fin de semana. "El operativo contra los que iban a abordar el ómnibus era notable".

Berta Soler denunció que fue el 15º domingo consecutivo que opositores son detenidos por los oficiales castristas después de participar de la Misa dominical.

Lea completa la noticia en: infobae.com
 
Published in Noticias Cuba

 

Estados Unidos retiró hoy, 27 de julio del 2015, a Cuba de su lista de países que no hacen lo suficiente para combatir el tráfico de personas y mantuvo a Venezuela en ese listado, en el que permanecen Rusia, Irán, Siria y Corea del Norte, entre otros. El Departamento de Estado publicó hoy su informe anual sobre tráfico de personas en el mundo, relativo a 2014, en el que señala a los países que no toman las acciones necesarias para combatir ese problema, algo que abre la puerta a la imposición de sanciones como la congelación de la ayuda no humanitaria y no comercial. Cuba, que aparecía en esa lista negra año tras año desde al menos 2003, fue trasladada este año a la categoría denominada de "observación especial", en la que están también Bolivia, Costa Rica, Haití, Jamaica y China, entre otros.

 

Cuba fue retirado de la lista de los países que no hacen lo suficiente para combatir el tráfico de personas. Foto: EFE

Lea completa la noticia en: elcomercio.com 
 

 

Published in Noticias Cuba

Con pocas horas de diferencia entre el 20 y el 21 de julio, dieciséis cubanos entraron a El Salvador, todos invitados de manera oficial por el gobierno. Cinco de ellos, los que cuentan con el beneplácito del gobierno cubano, fueron atendidos y homenajeados en Casa Presidencial, recibiendo atenciones y alabanzas discursivas por parte del gobierno salvadoreño.

Los 11 restantes pasaron una mala noche, detenidos y encerrados en una sala del aeropuerto como parte de su trámite migratorio. La manera de pensar de estos 11 —ese molesto capricho de querer democracia, libertades e igualdad ante la ley— no hace sonreír a los Castro y por ese pecado les hicieron pagar los agentes migratorios salvadoreños. Sin darles demasiadas explicaciones, además de retenerles sus documentos de viaje y detenerlos custodiados fuertemente por la policía, les dijeron que era una orden que “venía de arriba”.

Los 11 cubanos detenidos aterrizaron en el Aeropuerto Internacional Mons. Oscar Arnulfo Romero para participar en la VIII Conferencia Ministerial de la Comunidad de las Democracias. Los once comparten un historial de oposición a las violaciones sistemáticas de derechos humanos que de sus ciudadanos hace el gobierno cubano. Traían, además de la ilusión de formar parte de un encuentro internacional para intercambiar sus experiencias con el mundo “libre” —el que, aunque sea en teoría, no castiga la disidencia con trato diferenciado— cartas oficiales de invitación por parte de la Cancillería salvadoreña. En sus pasaportes contaban con visa de EEUU, que difícilmente habrían obtenido si cualquiera de sus documentos de viaje hubiera sido falso.

El anterior no es un caso aislado. La disidencia cubana que se presentan a participar en foros internacionales —es decir, los pocos afortunados que logran el apoyo de organismos internacionales con los fondos y el músculo institucional para enfrentar la pesadilla burocrática y monetaria que es tramitarles los permisos de salida— no son ajenos a que el maltrato al que están acostumbrados en Cuba, se traduzca en atropellos también en el extranjero. En Panamá, al asistir a la Cumbre de las Américas, también padecieron detenciones inexplicables por parte de un gobierno supuestamente democrático.

Es por eso que la explicación de las autoridades migratorias salvadoreñas de que la orden venía “de arriba”, que quizás no les dijo mucho a los cubanos, en realidad informa muchísimo: explica que en Latinoamérica, para muchos de los gobiernos democráticos, “arriba” no es el Estado de Derecho, o la ley: arriba es Cuba, sus estrategias arcaicas de guerra fría y su régimen paleolítico con suficientes leyendas y fósiles para ameritar otro filme de Indiana Jones.

Es entendible que la dictadura cubana tenga miedo de que, en foros abiertos donde se habla de activismo y democracia, vayan los cubanos a contar de primera mano cómo victimizan a quienes piensen diferente. Menos explicable es que este miedo de la dictadura sea suficiente para que gobiernos regionales olviden “la autodeterminación” con la que arremeten contra el imperialismo yankee para obedecer las órdenes enviadas desde La Habana de impedir, a toda costa, la relación de la disidencia cubana con el exterior.

La excusa del gobierno salvadoreño fue que los documentos de los cubanos eran falsos: que las cartas habían sido impresas y la firma no era, por lo tanto, de puño y letra. Ello a pesar de que no haya requisitos de visado especiales que ameritaran una detención o una revisión de los motivos de la visita. Tras más de doce horas de encierro, los cubanos fueron enviados a Panamá, donde no pasaron ni 24 horas, puesto que las noticias de la injusticia cometida ya estaban dando de qué hablar y las autoridades migratorias salvadoreñas tuvieron que retractarse, permitiéndoles finalmente el acceso.

Además del abuso a los derechos humanos, la historia también será recordada como un absoluto ridículo para el gobierno salvadoreño, el cual en su tesón por obedecer “las órdenes de arriba” demostró síntomas de absoluta esquizofrenia, al impedir la entrada de visitantes que contaban con cartas de invitación oficial por parte de la misma Cancillería. La retracción llegó muy tarde, y acompañada de las no muy sutiles muestras de etiqueta y protocolo de funcionarios como Guillermo Mata Bennett, diputado por el FMLN, quien hizo referencia a los “dos tipos” de cubanos visitantes en su cuenta de Twitter diciendo: (sic) “Héroes de Cuba en casa presidencial en homenaje. 11 gusanos querían entrar al país sin papeles apoyados por Arena!”

Lo demostrado es que el peso y la reverencia que el simbolismo de “arriba” tiene sobre los ideólogos salvadoreños actualmente en el poder está llevando a que un país como Cuba, con serios problemas económicos y con limitadas capacidades de cooperación -- pero que provee el entrenamiento ideológico y el mapa aspiracional para gobernantes a quienes la democracia estorba – les haga ignorar el peligro de caer en el ridículo. También les hace ignorar las leyes.

 

 

Lea completa la noticia en: internacional.elpais.com 
Published in Noticias El Salvador

 

 

El restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba ha indignado a algunos políticos en el Capitolio y al exilio anticastrista de Miami. Pero la gran mayoría de los estadounidenses, incluido un porcentaje nada desdeñable de republicanos, aprueba el proceso de normalización de relaciones iniciado por el presidente Barack Obama y que revirtió el lunes en el restablecimiento de relaciones diplomáticas interrumpidas por 54 años. Y es más: otra gran mayoría está incluso a favor de dar pasos más contundentes y acabar con el embargo, según una encuesta nacional del Pew Research Center publicada este martes.

De acuerdo con el sondeo, realizado entre el 14 y el 20 de julio de 2015 —día en que se reabrieron las embajadas en Washington y La Habana— entre 2002 adultos de todo el país, el 73% de los estadounidenses dice aprobar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas. Son 10 puntos porcentuales más que en enero, destaca la encuestadora. Y aunque el apoyo es mucho mayor entre demócratas (83%) e independientes (75%), la cifra de republicanos que saludan este paso no es nada desdeñable, 56% o 16 puntos más que en enero, cuando el Pew hizo una encuesta similar entre el mismo número de personas.

El apoyo es también contundente a la pregunta de si están a favor de poner fin al embargo comercial contra Cuba. Un 72% de los encuestados respondió afirmativamente, al considerar que este paso “le permitiría a las empresas norteamericanas realizar negocios en Cuba y a empresas cubanas hacer negocios en EE UU”. En enero el apoyo a poner fin al embargo, exigencia recién reiterada por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, al inaugurar el lunes la embajada de la isla en Washington, era ya alto en enero (66%). Lo interesante de ahora es lo que el Pew denomina un “cambio dramático” en el posicionamiento de los republicanos conservadores: el 55% de ellos, es decir, una cómoda mayoría, apoya ahora también acabar con el embargo, cuando en enero solo lo hacía el 40%.

Otra cosa es la cuestión de si los cambios hacia Cuba traerán el cambio democrático que el Gobierno de Obama dice seguir teniendo como meta. El escepticismo es en este punto generalizado, señala el Pew. Solo el 43 % dice creer que Cuba será gracias a los cambios “más democrática” en los próximos años, mientras que el 49 % piensa que la situación será más o menos la misma pese al cambio de rumbo estadounidense frente a la isla. Solo un 3 % opina sin embargo que Cuba será menos democrática debido al acercamiento.

Un paso beneficioso también para las relaciones con América Latina

Numerosos expertos han subrayado que la normalización de relaciones con Cuba trasciende lo bilateral y servirá también para mejorar los vínculos de Washington con todo el hemisferio occidental, que desde el anuncio de diciembre ha respaldado públicamente el proceso que el lunes tuvo el primer paso concreto con el restablecimiento de relaciones diplomáticas.

La razón, señaló a EL PAÍS el politólogo cubano Arturo López-Levy, profesor adjunto del Centro de Asuntos Globales de la Universidad de Nueva York, es que “durante mucho tiempo se consideró un cambio de la política estadounidense hacia Cuba como la prueba por excelencia de un compromiso de Washington con una nueva política de “buen vecino” hacia toda la región latinoamericana”.

Por ello, la reapertura de embajadas “es el primer día en una nueva era no solo en las relaciones entre EE UU y Cuba, sino también en las relaciones de Washington con América Latina”, coincidió el investigador Peter Kornbluh, coautor del libro Back Channel to Cuba y que participó en la ceremonia del lunes en la representación diplomática cubana.

Las cifras, según el Pew Research, parecen respaldar esta visión. De acuerdo con una encuesta que fue elaborada en mayo, antes de que Obama anunciara la reapertura de embajadas, aunque dada a conocer ahora, el apoyo en la región es “robusto”.

El sondeo, realizado entre 6.000 personas en seis países latinoamericanos -Argentina, Brasil, Chile, México, Perú y Venezuela- arroja una media de 76 % de apoyo al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana. El fin del embargo cuenta con el respaldo del 77 % de la región.

Lea completa la noticia en: internacional.elpais.com 
 
Published in Noticias Cuba

 

Con la bandera cubana ondeando en lo que desde este lunes es su embajada en Washington D.C., la pregunta que se hacen algunos de los más de 1,1 millones de cubanos residentes en Estados Unidos es, ¿para cuándo un consulado que les facilite los trámites burocráticos?

Y con casi 700.000 cubanos residentes en Miami, esta ciudad del sur de Florida parecería el lugar más práctico para ponerlo.

Pero las autoridades locales han rechazado la idea alegando motivos de seguridad.

Y es que, en el lugar donde parte del exilio ya le ha declarado la guerra a la idea, un consulado podría ser sinónimo de problemas.

Celebraciones en Washington, disputas en Miami

De hecho, este lunes, mientras en Washington celebraban el hecho histórico de que la bandera cubana volviese a ondear en la capital estadounidense por primera vez en 54 años, en Miami las cámaras de televisión registraban un intercambio de insultos entre la oposición más férrea al gobierno cubano y un reducido grupo de partidarios de los Castro. Con este panorama, la decisión para las autoridades cubanas de dónde poner un eventual consulado no será fácil.

"Nosotros hemos escuchado de nuestra comunidad en Estados Unidos el interés de tener un servicio más allá de Washington", dijo el nuevo encargado de negocios de la embajada cubana, José Ramón Cabañas, en una entrevista al canal hispano Univision.

El funcionario cubano reconoció que, pese a que "hay grandes grupos de cubanos viviendo en distintos lugares de EE.UU., la mayor parte de esa población está en el sur de la Florida, en el condado de Miami-Dade".

En ese sentido, Cabañas recordó que antes de que ambos países rompieran relaciones, había 20 consulados cubanos en el país, además de cinco honorarios.

"Cuando la población se ha multiplicado, nosotros paradójicamente tenemos una sola oficina", apuntó.

Antes de que se rompieran las relaciones diplomáticas entre ambos países hace más de medio siglo, sólo en Florida había cuatro oficinas consulares: en Tampa, Jacksonville y Cayo Hueso, además de la de Miami, que estaba situada en Villa Paula, una mansión construida en 1926 en el norte de la ciudad en un barrio conocido en la actualidad como el "Pequeño Haití".

No "por razones morales"

Hay quien dice que la mansión, que estuvo por muchos años abandonada y ahora está siendo reformada, es la "casa más encantada de Miami" y que en ella se aparece de vez en cuando el espíritu de Paula, la mujer del primer cónsul cubano en la ciudad que dio nombre a la mansión en la que murió y fue enterrada.

Pero más allá de la leyenda urbana, en Miami muchos reconocen la practicidad de una oficina consular de Cuba.

Hasta ahora, los cubanos que necesitaban documentos consulares para viajar a su país debían ir a la sección de intereses en la capital o pagar a agencias de viajes para hacer el trámite. Así, por ejemplo, a los US$375 que cuesta sacarse el pasaporte cubano en EE.UU., hay que sumarle los casi US$100 que cobran las agencias.

Y con el deshielo y la esperada flexibilización progresiva de los viajes a la isla, la demanda de servicios consulares probablemente crecerá exponencialmente.

Sin embargo, el alcalde de Miami, Tomás Regalado, ya expresó su rechazo a la creación de un consulado por "razones morales" y alegando motivos de seguridad ya que, dijo, se trataría de "una provocación a la capital del exilio".

"No debe haber un consulado cubano aquí, en Miami, donde todavía hay miles de personas que tienen heridas sin restañar y familiares presos", dijo Regalado en una ceremonia pública recientemente.

¿Entonces dónde?

Muestra de ellos es Miguel Saavedra, de la organización de exiliados cubanos Vigilia Mambisa.

"Si abren un consulado en Miami vamos a estar 24 horas condenando a un consulado terrorista en EE.UU. porque esas personas no son diplomáticas, vienen a hacer algo que no es bueno para los estadounidenses ni para los cubanos", le dijo Saavedra a BBC Mundo en el café Versailles de Miami, donde generalmente se manifiesta la oposición a los Castro. Pero las cosas en la ciudad están cambiando y no es raro encontrarse con nuevas generaciones de cubanos y cubanoestadounidenses con una postura más favorable al acercamiento que han emprendido Washington y La Habana.

Uno de ellos es Franco Valdés, un joven diseñador que le dice a BBC Mundo que realmente le gustaría ver un consulado cubano en Miami aunque, consciente de las tensiones en la ciudad, cree que ahora no es el mejor momento.

"Quizás en unos años porque ahora probablemente no sea la mejor idea", apunta.

¿Entonces, ante las dificultades de ponerlo en Miami, qué alternativas hay?

Aunque por el momento todo son especulaciones, la alternativa más mencionada es la de Tampa, una ciudad a unas más de 400 kilómetros al noroeste de Miami con una comunidad de unos 50.000 cubanos, y que ya se ha ofrecido a albergar la sede consular.

Pero, los más férreos opositores a los Castro en Miami tampoco parecen dispuestos a permitirlo y ya han anunciado caravanas de protesta a la ciudad eventualmente elegida.

Así se lo advirtió a BBC Mundo Emilio Izquierdo, de "Patriotas y amigos por la causa de la libertad de Cuba": "Si se abre un consulado en Tampa, en las ciudades donde vive el exilio estamos pidiendo a todos los exiliados, sus familias y las víctimas que no permitan consulados castrocomunistas en sus ciudades".

 

 
Lea completa la noticia en: bbc.com
 
Published in Noticias Cuba

 

Un momento para celebrar, tomar aire, hacerse la foto “histórica” y vuelta a empezar. Han tenido que pasar 54 años para que Cuba y Estados Unidos reanuden sus relaciones diplomáticas y la bandera cubana ondee de nuevo en su reabierta embajada, a menos de tres kilómetros de la Casa Blanca. Pero ni Washington ni La Habana se engañan en cuanto a que, una vez apagados los focos, lo difícil, la negociación en profundidad para llegar a una verdadera normalización de relaciones como decidieron los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el 17 de diciembre, empieza ahora.

Muestra de ello es que el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, tras izar el lunes la bandera de Cuba frente a la embajada y pronunciar el discurso oficial, apenas se permitió celebrar el momento con uno de los mojitos que circulaban generosamente por las repletas salas y pasillos de la embajada. No había tiempo. Le esperaba en el Departamento de Estado norteamericano John Kerry para ponerse de inmediato manos a la obra.Otra imagen para la historia. Al fin y al cabo, era la primera vez desde 1958 que un canciller cubano visita oficialmente Washington y entra en la sede de la política exterior norteamericana. Según anunció Kerry justo antes del encuentro, también él hará historia el 14 de agosto, cuando se convierta en el primer secretario de Estado que visita Cuba también en décadas, para izar asimismo con toda la ceremonia requerida la bandera estadounidense en la flamante embajada en La Habana.“Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas culmina una primera etapa del diálogo bilateral y se abre paso al complejo, y seguramente largo proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales”, dijo Rodríguez al celebrar el recuperado estatus de embajada perdido con la ruptura de relaciones en 1961.

Por si no quedara claro, en su discurso, pronunciado ante altos funcionarios estadounidenses encabezados por la secretaria de Estado adjunta para América Latina y negociadora jefe de la normalización, Roberta Jacobson, Rodríguez marcó las pautas que Cuba quiere imponer a esta nueva fase del diálogo bilateral. No habrá normalización plena hasta que se logre la “eliminación del bloqueo [embargo]”, la devolución de Guantánamo y “el respeto a la soberanía de Cuba”, recalcó. Y de tratar de tocar asuntos de la “exclusiva soberanía de los cubanos” —léase temas como democracia o derechos humanos—, nada de nada.

Desde la Casa Blanca, el portavoz, Josh Earnest, manifestó la “esperanza” del Gobierno de Obama de que “en los próximos años se empiece a ver un respeto a los derechos humanos básicos en Cuba”. Kerry por su parte negó ante la prensa que Guantánamo esté, por el momento, sobre la mesa de negociaciones. “Persistir en objetivos obsoletos e injustos y solo proponerse un mero cambio en los métodos para conseguirlos no hará legítimos aquellos ni ayudará al interés nacional de EE UU ni de sus ciudadanos”, replicó Rodríguez.No obstante, la nueva fase que ahora se abre cuenta con el apoyo explícito de Raúl y hasta de Fidel Castro, un sello sin el cual probablemente habría sido imposible llegar siquiera a esta fase inimaginable hace menos de un año.

“Hoy se abre la oportunidad de empezar a trabajar para fundar unas relaciones bilaterales nuevas y distintas a todo lo anterior. Para ello, el Gobierno cubano compromete toda su voluntad”, aseguró  Rodríguez en la embajada.

“Hoy es un día para acabar con barreras, reparar lo que ha sido dañado y abrir lo que durante demasiado tiempo ha estado cerrado”, coincidió poco después Kerry -en español- tras su reunión con Rodríguez. El secretario de Estado regresó al inglés para reconocer que este “hito” no significa que hayan acabado "las diferencias que siguen separando a nuestros gobiernos”, pero sí abre el camino, subrayó, para "vivir como buenos vecinos sobre la base del respeto mutuo”.

“Este es el paso que nadie quería dar, es mejor que la política absurda y obsoleta que teníamos tres días atrás”, celebraba el influyente empresario cubanoamericano Hugo Cancio, uno de los invitados a la ceremonia.

Nadie en Washington, ni siquiera los que más han apoyado el difícil proceso de diálogo con un país antagonista desde hace más de medio siglo, se engaña ante los desafíos que se abren ahora.

"Que nadie se equivoque, el proceso de normalizar plenamente las relaciones seguirá y puede que sea largo y complejo", corroboró Kerry. Y a lo largo de ese camino, continuó, "seguro que tropezaremos aquí y allá y habrá momentos de tensión que requerirán de paciencia. Pero eso no es más que una razón de más para empezar ya este camino largamente pendiente". 

"Reabrir las embajadas es un paso histórico y por mucho tiempo debido en la dirección correcta", insistió. Por eso, llegar hasta donde se ha llegado, la reapertura de embajadas y la promesa de un diálogo continuado, es motivo ya de por sí de celebración. En eso coincidían tanto los políticos como los empresarios, politólogos o actores como Danny Glover —que acudió raudo a saludar al cantautor cubano Silvio Rodríguez, otro de los invitados— que este lunes se agolpaban en la magnífica pero pequeña nueva embajada cubana para celebrar el restablecimiento de relaciones diplomáticas.

“Esto es maravilloso, y el mes que viene iremos allí para izar la bandera estadounidense y eso también será una ocasión maravillosa”, opinó el senador republicano Jeff Flake, uno de los promotores del acercamiento a La Habana tan criticado por pesos pesados de su partido como el candidato presidencial Marco Rubio.

Con el restablecimiento de relaciones diplomáticas, coincidió el congresista demócrata Raúl Grijalva, “estamos dando una oportunidad para tender puentes, y eso es esencial en nuestro hemisferio”. “No tenemos que estar de acuerdo con todos los gobiernos o su ideología, pero debemos comprender que tanto estadounidenses como cubanos se van a beneficiar de esto”, dijo tras la ceremonia.

“Ambos Gobiernos tienen ahora que aprovechar esta buena voluntad en este momento histórico para avanzar esta rueda que abre tantas oportunidades”, subrayó el empresario Cancio, que llamó también al Gobierno de Castro a aprovechar esta “oportunidad histórica para hacer muchas más reformas”.

 

Lea completa la noticia en: internacional.elpais.com 
 
Published in Noticias Cuba
Martes, 21 Julio 2015 19:33

Fin de la excepcionalidad

 

La historia, en términos hegelianos, es astuta; en términos humanos es prosaica. Rara vez absuelve a alguien y casi siempre disuelve aquellos conflictos históricos que comenzaron siendo personales. Cuba fue, desde 1959, la hipóstasis de una idea individual convertida en política de Estado, llevada al extremo de un prolongado trance histórico que enfrentó a dos naciones vecinas. Con su relato y su alto costo.

¿Resultado? La excepcionalidad política construida a base del error de cálculo de múltiples actores. Con el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, este 20 de julio pone fin a ese largo período de excepcionalidad para un país que se viene reduciendo a su mera expresión territorial y que vive de la inversión, en su doble sentido, de la utopía: detrás de la narración de la solidaridad a la entrada, el gobierno termina vendiendo los servicios de salud, en moneda constante y sonante, a la salida.

Con el mercado de servicios y la paz vecinal cobra un nuevo impulso ese proceso de normalización occidental que, en sus tendencias fundamentales, se hace negativamente: recuperación política del autoritarismo, regreso a las desigualdades primarias entre los que tienen y los que simplemente no tienen, resurgimiento del racismo tanto en su versión tradicional como en la foucaultiana: el de los que ostentan el poder contra todos los demás; reproducción acelerada de la marginación social tras el renacimiento de un capitalismo mercantil de renta, que ya se permite ciertos escándalos de élite en las bellas costas de Turquía, y conversión del país en un enclave económico, poco atractivo hasta hoy, en los márgenes del capitalismo global. Para que Marx frunza el ceño.

Esta normalización negativa, hay una positiva de carácter cultural poco institucionalizada y por eso mismo fascinante, pone al desnudo, con el fin de la excepción, cuatro desafíos pospuestos. Todos, puertas adentro.El primer desafío tiene que ver con el proyecto de país. No tenemos uno, en un país donde el concepto de liderazgo se ha basado en una combinación entre poder duro y total con visión de corto plazo. Está claro que las revoluciones permanentes no se pueden dar el lujo de la visión de largo plazo. Tienen que sobrevivir defendiendo su esencia, el poder, contra los datos de la realidad. El proceso revolucionario es una constante adaptación del poder a los hechos, pero no una visión de los hechos como proceso. Por eso este desafío no cuenta ahora mismo con el liderazgo necesario: uno que entienda el contexto global, comprenda la lógica interna de los hechos y no pierda el sentido de oportunidad. El sin prisa pero sin pausa del gobierno cubano esconde más el susto y la falta de inteligencia acerca del mundo que lo que pretende revelar: la cautela.

El segundo desafío es el del proyecto de nación. El intento de que el modelo de nación reprodujera el modelo de Estado desajustó los vínculos profundos de nuestra diversidad sociológicamente cultural y descarriló el lento proceso de dotarnos de un modelo de Estado que siguiera el trazado histórico y cultural de nuestra tradición. El Artículo 5 de la Constitución, que obscenamente define la superioridad de un grupo humano sobre otro, es la prueba arqueológica de la naturaleza contracultural del Estado y la clave de bóveda a remover para completar la nación cubana desde su diversidad, reunida en el mismo espacio cívico y político en igualdad de condiciones y con idéntica legitimidad.El tercer desafío es el de reinvención democrática. Reinvención y no recuperación porque comenzar por donde terminamos en 1959 es recobrar un modelo débil desde la anemia actual del espacio cívico y de las libertades fundamentales. El desafío pasa por volver a estas últimas, que dan cuerpo al liberalismo político y que incluyen la libertad de acción y de propiedad en el ámbito económico. El fracaso de la reforma económica del gobierno estriba en su incapacidad para entender que dada la estructura y dimensión económicas de Cuba la creación de bienestar transita por las start ups y la seguridad jurídica, no por el gigantismo industrial y el compadreo inversionista. Esto tiene que ver con la democratización, que en economía se llama también liberalización e inclusión legalmente aseguradas.

El cuarto y último desafío es el de rehabilitación del sentido de lo político. Quizá el más importante de ellos en tanto supone conectar las opciones posibles con la diversidad de voluntades de elección que están (estuvieron) siempre presentes en la escena cubana. Lo político empieza con la admisión de la realidad política. Inevitablemente plural.

Superado por la globalización, el gobierno cubano cierra su ciclo guerrero y convierte al imperialismo yanqui en los Estados Unidos. El gobierno estadounidense archiva el anticomunismo y ensaya en Cuba una nueva doctrina de diplomacia preventiva pre Estado fallido. Solo falta cerrar el ciclo de excepcionalidad e iniciar el ciclo de lo político allí donde el gobierno estadounidense ha lanzado todas las pelotas: en la cancha interna cubana. Y el 20 de julio viene a ayudarnos a concluir la larga fase épica para inaugurar una nueva fase política en la que los cubanos estamos obligados a mirarnos de frente.

Si proseguimos en nuestros pleitos físicos y teleológicos sobre los fundamentos de la vida buena, ya no será a propósito de los Estados Unidos. Obama dixit.

 
Lea completa la noticia en: internacional.elpais.com 
 
Published in Noticias Cuba

La oficina de Jaime Torres Escuén tiene un aspecto parecido al de cualquier oficina de empresario, excepto por el retrato de Fidel Castro con el Che Guevara que cuelga en un rincón del cuarto. “No es una declaración política”, aclara el hombre de negocios.

Además de ser Director Corporativo de Relaciones Institucionales y de Gobierno –como dice la tarjeta que extiende como bienvenida– de la empresaproductora de gases industriales y medicinales INFRA es –como dice la segunda tarjeta que extiende como bienvenida– presidente del Comité Empresarial México-Cuba.

El primer registro de comercio mexicano con la Cuba socialista del que tiene constancia el Comité es “una exportación de algunas toneladas de electrodos en 1975”. Los datos actuales son más completos. México es el séptimo socio comercial de Cuba y su balanza con la isla (exportaciones menos importaciones) crece: 486 millones de dólares en 2012, 507 millones en 2013 y 527 en 2014, según datos del Gobierno cubano.

Lo que más compró Cuba en 2014 a empresas mexicanas fueron botes de aluminio (un 9,3% del total de ventas; 30 millones de dólares) y alimentos para animales (un 6,8% del total o 22 millones de dólares). México, subraya Torres Escuén, juega con un plus geográfico con Cuba: está a tres jornadas en barco y a menos de tres horas en avión.

El empresario explica que la manera de entrar al mercado cubano tiene tres escalones: “Primero puedes ir a una feria y encontrar la posibilidad de vender algo. Si al segundo o tercer encargo le ves posibilidades al negocio puedes buscar un trading [una compañía estatal de intermediación] que sea tu representante en Cuba. Y si logras vender más de 50.000 dólares cinco años seguidos te permiten tener allí tu propia sucursal”.

La balanza comercial de México con Cuba en 2014 fue de 507 millones de dólares

En 2014 hubo 470 empresas mexicanas que hicieron negocios con Cuba; la mayoría de ellas negocios puntuales y unas 100 con continuidad.

La Ley de Inversión Extranjera aprobada el año pasado por el gobierno de Raúl Castro ha sido un golpe de palanca para impulsar la llegada de capital de fuera (Cuba estima que necesita unos 2.500 millones de inversión extranjera anual para avivar la economía), pero las condiciones de negocio aún son rígidas. “Deben ahondar en la seguridad jurídica. Ahora mismo por norma general no puedes ser propietario del terreno donde pones tu empresa, por ejemplo, o no puedes decidir directamente el personal cualificado que contratas porque tu personal lo tienes que contratar a través del Estado”, dice Torres Escuén.

La probeta de libre mercado del gobierno cubano es la Zona de Desarrollo del Mariel, un puerto comercial que se construye a 45 kilómetros de La Habana. Las dos primeras empresas que han llegado a un acuerdo para instalarse ahí son mexicanas, un fabricante de embutidos y una productora de pintura industrial. En la ZDM el 100% de la propiedad del negocio será de las firmas extranjeras, mientras que por lo común en el resto de Cuba prima la norma de que en las inversiones foráneas un 51% de la empresa sea del Estado cubano.

Torres Escuén apunta que los sectores de negocio con más potencial en Cuba para empresas extranjeras son la energía, las telecomunicaciones, el turismo, la agroindustria y el sector inmobiliario, aunque el mercado de la vivienda y la construcción aún está cerrado al capital extranjero. “Cuba se está abriendo”, dice el empresario. “Con las nuevas relaciones con EE UU y su capital humano pronto se volverá un destino de inversión de enorme atractivo. La ventaja que tenemos países como México y España es que llevamos muchos años aquí, creyendo en Cuba, la conocemos y tenemos una afinidad de cultura e idioma que nos puede facilitar las mil oportunidades que ofrece”.

Lea completa la noticia en: elpais.com
Published in Noticias México

Resultado de imagen para el colombiano logo

El 20 de julio, las embajadas cubana y estadounidense en Washington y La Habana serán una realidad. El asunto no tiene marcha atrás, y el acuerdo formal entre los dos países, hace décadas irreconciliables, fue anunciado ayer desde ambas capitales.

Los presidentes Raúl Castro y Barack Obama confirmaron el histórico pacto que permitirá la reapertura de embajadas. “Hace un año pudo parecer imposible que Estados Unidos volviera a izar su bandera, de barras y estrellas, en una embajada en La Habana”, dijo Obama en un discurso desde los jardines de la Casa Blanca.

En tanto, Castro sostuvo “que la parte cubana asume esta decisión, animada por la intención recíproca de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación”, según una carta dirigida a Obama y que fue leída por televisión.

Tal como anunció Obama, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, viajará a La Habana a finales de este mes a una ceremonia de izamiento de bandera para reabrir la embajada estadounidense en la capital cubana.

De esta forma, el compromiso de los dos mandatarios de trabajar por el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, se cumple en su primera parte, pasados seis meses y medio. 54 años de hielo en las relaciones diplomáticas finalizaron con el anuncio de ayer, y serán historia a finales de mes con la reapertura de embajadas.

Un proceso largo

Pero los primeros en advertir que resta mucho fueron Obama y Castro. Ahora la vista del mundo se centra en el desembargo, y en las dificultades que conlleva abordarlo en un Congreso estadounidense bajo control republicano y hasta el momento intransigente frente al tema.

“Será un largo y complejo proceso hacia la normalización. No podrá haber relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos mientras se mantenga el bloqueo económico, comercial y financiero que se aplica con todo rigor, provoca daños y carencias al pueblo cubano y es el principal obstáculo al desarrollo de nuestro país”, afirmó Castro.

Desde Washington, Obama fue enfático en su llamado para que el Legislativo empiece a virar positivamente en torno al tema cubano, así se trate de un proceso dispendioso.

“Los estadounidenses y los cubanos han reiterado su apoyo mayoritario a este asunto y a mirar hacia el futuro. Ambos pueblos quieren seguir adelante, y creo que es la hora de que el Congreso haga lo mismo. Le pido por tanto que dé los pasos necesarios para levantar el embargo que impide que los estadounidenses puedan viajar y hacer negocios en Cuba. Les pido que empiecen a trabajar en ello, tal como ya lo hacen algunos demócratas y republicanos”, afirmó.

“Después de todo ¿por qué Washington tiene que ser un obstáculo entre ambos pueblos? Por supuesto que hay algunos que quieren devolver el reloj y profundizar en una política de aislamiento. Pero ya pasó más del tiempo suficiente para que nos diéramos cuenta de que este enfoque no da resultado, y no lo ha hecho por más de 50 años”, agregó.

Ajedrez complejo

¿Qué importancia tiene lo de ayer para asegurar que ambas naciones dejen a un lado una enemistad que remonta a tiempos de la Guerra Fría? Precisamente se le llama en Europa a este deshielo “la caída del Muro del Caribe”, por su importancia para la región.

Expertos consultados por EL COLOMBIANO, no dudaron en expresar el carácter crucial de lo anunciado ayer desde Washington y La Habana. Andrés Molano, politólogo, docente, y director del Observatorio de Política y Estrategia de América Latina (Opeal), consideró que “se trata de otro de los avances de gran importancia que se han dado en muy poco tiempo como parte de este proceso. Lo más probable es que no tenga marcha atrás, así los republicanos lleguen a la Casa Blanca en 2016”.

“Es un hecho no solo importante para Obama, por asegurar el legado que deja, ni para Cuba, por reposicionarse en la región, sino también para E.U, que empieza a dar fin a décadas de una política errada, que no le garantizaba plenamente la defensa de sus intereses en A.L.”, dijo, por su parte, Mark Weisbrot, codirector del Centro para la Investigación Económica y Política de Washington.

¿De aquí al desembargo, cuánto hay? Para Molano, “este tema, que es el que más peso tiene y el más simbólico, forma parte de una nueva etapa del proceso que demorará varios años. Todo porque para levantar el bloqueo se requiere el aval del Congreso, por lo que se dificulta su avance. Aunque el hecho de que esté controlado por los republicanos no implica que no pueda avanzar en Washington”.

Weisbrot coincidió: “en las últimas semanas proyectos de Obama han prosperado incluso con la ayuda opositora, por lo que eso podría ocurrir. Aunque la proximidad de las elecciones podría demorar el proceso de desembargo”.

Tal como se ha visto en meses anteriores, la bandera estadounidense ya ondea en varias partes de la capital cubana antes de la reapertura de embajadas. FOTO ap

Disponible en: www.elcolombiano.com

Más análisis de nuestros expertos en los medios

Más información y análisis en: www.opeal.net

Published in OPEAL en los medios

La Unión Europea (UE) y Cuba celebrarán este jueves en Bruselas su primera reunión del diálogo estructurado sobre derechos humanos para determinar las modalidades de esa parte de su renovada relación, que incluye alcanzar un acuerdo de diálogo político y de cooperación.

“Los derechos humanos son un elemento esencial de las relaciones entre la Unión Europea y Cuba, y el diálogo ayudará a ambas partes a avanzar en este área”, dijo la Comisión Europea (CE) en un comunicado.

Agregó que “el objetivo de esta primera reunión es analizar las modalidades sobre las que continuará el diálogo y también sobre los principios de los derechos humanos básicos en el contexto de diversas áreas temáticas bilaterales y multilaterales”.

Por parte de la UE asistirá a la reunión su representante especial para derechos humanos, Stavros Lambrinidis, y por Cuba el director general para Asuntos Multilaterales y Ley Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, Pedro Nuñez Mosquera.

El establecimiento de un diálogo formal temporal sobre derechos humanos forma parte de las iniciativas desplegadas por la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez, que ya han mantenido dos reuniones de alto nivel político.

Bruselas y La Habana concluyeron la pasada semana en la capital europea su cuarta ronda de negociaciones de cara a alcanzar un acuerdo de diálogo político y de cooperación, consideradas por ambas partes como “constructivas” y que, según fuentes comunitarias, avanzan con más rapidez en sus aspectos económicos y comerciales que en los políticos.

Respecto a la evolución de estas tratativas que comenzaron en abril de 2014 y se espera concluir este mismo año, las fuentes indicaron que “se está en diferentes niveles, se hacen progresos en cooperación y también en el capítulo comercial y económico”, que está casi cerrado.

Desde que europeos y cubanos iniciaron estas negociaciones, la UE ha subrayado la importancia que concede al capítulo de los derechos humanos y, según han indicado fuentes comunitarias, el acuerdo que se alcance con La Habana incluirá cláusulas de salvaguarda sobre su respeto, al igual que en todos los que la Unión firma con terceros países.

Esas cláusulas “con efectos suspensorios” estarán presentes en el acuerdo “como lo están en todos los acuerdos con países terceros… Si no se respeta eso, no hay acuerdo, y eso se ha dicho desde el principio”, precisaron las fuentes europeas al término de esa cuarta ronda negociadora.

La Unión Europea aplica a Cuba desde 1996 la llamada “posición común”, una política restrictiva que condiciona las relaciones con la isla a avances democráticos y en materia de derechos humanos.

Lea completa la noticia en: infolatam.com
 

Más información y análisis en: www.opeal.net

Published in Noticias Cuba
Página 1 de 29
Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga Calle 70 No. 7A-29 PBX: 317 79 79 Fax: 317 79 89 Bogotá - Colombia www.icpcolombia.org
Agencia Digital